De otoño gris.




Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Esos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
!dejad al huracán mover mi corazón!

Rubén Darío


Hoy, porque todo no son risas, porque hay días que uno no consigue ordenarse ni engañarse, porque a veces seguir pesa infinito, porque uno no siempre dice lo que quiere y viceversa y porque a veces las palabras se ahogan en la garganta y duele...no se me ocurre nada mejor que este poema.

Lobaesteparia.

15 comentarios:

naturline dijo...

Nuca mas acertado que el poema que nos has expuesto y tu calidez y sinceridad, recibe un afectuoso saludo.

TOROSALVAJE dijo...

Has escogido un poema precioso. No lo conocía y me ha gustado mucho.

Muchas gracias.

Espero que todo eso desaparezca pronto y que tengas risas, días ordenados, nada de engaños, que sigas adelante con paso ligero, que puedas decir lo que piensas y sientes y que seas muy feliz.

Besos.

Mar y ella dijo...

Una excelente elección de un bello poema que expresa tu sentir inmediato....Más lo bueno de que cuándo hay días asi,es por que estan en el anden esperandotye días más llenos ,más plenos....más alegres...te fé...mañana será otro día....
Un abrazo
Mariella

Lena dijo...

Bueno, Lobita, la tristeza sirvió para recordar al gran Rubén Darío, tan maravilloso y grandioso, como empolvado, arrinconado y olvidado.

Renovó las letras, fue un grande y apoyó a muchos escritores...su vida además, fue interesantísima.

Cuando le digo a algún colega de profesión que lo leo, que lo disfruto y que es un autor fundamental, alguno arruga el rostro.

Es lo que tienen los grandes, no siempre son comprendidos.

Y mira como funciona el inconsciente, que en un día que no comprendías, o en el que no te comprendías, pensaste en él...

Me encantó releer al modernista más modernista en tu blog, lobita.

Que estés mejor...

Te dejo un beso y muchas risas!

Bego dijo...

Porque a veces somos cobardes y no decimos lo que realmente sentimos, solo lo que otros quieren oír, nos cayamos nuestros sentimientos que nos ahogan.
Ojalá, todos nuestros días, solo fueran música y alegría...

supersalvajuan dijo...

Siempre hay que buscar la evasión

coco dijo...

Precioso poema, y precioso post. Porque todo en esta vida no son risas, orden, desorden, tirar palante o decir lo que uno quiere. Porque vivir de verdad la vida es complicadísimo. Sí. Querida, bienvenida al club.

Carlos dijo...

Amiga, cuando uno de esos días llega y golpea nuestra puerta, hay que abrirle, dejarle ser y agradecerle, porque gracias a ellos, podemos mensurar canto valen los días maravillosos. Es una cuestión de delicado equilibrio, cuya balanza, siempre, siempre, termina definiéndose por el lado de la alegría.

Gracias por pasar pos casa.

Un beso

PD. Si te sirve, puedes llevarte parte de mi primavera.

P_P dijo...

El otoño es un buen momento para pararse a contemplar el paisaje y darse un respiro en el ajetreo diario. Espero que saques tiempo para que mirar la vida con una sonrisa.
Espero que te guste

OTOÑO:
Oyendo la suave brisa
golpear en el ramaje
sin prisa... Sin coraje...
Con un vaivén somnoliente...
Las ramas baten.
Arriba el sol resplandece.
La brisa sigue soplando.
Al armonioso compás
quedo pensando...
Cómo las ramas se mecen...
Besos
P_P

Alfonso White dijo...

Me ha gustado mucho, y me ha hecho pensar en lo que dices. Tal vez deberíamos esperar de nosotros mismos lo que en cada momento podemos ofrecer. Y aunque ya sé que es muy fácil decirlo, todos pasamos por temporadas buenas y malas, y por días peores y mejores, así que lo más recomendable, creo yo, es buscar siempre el encanto de las pequeñas cosas cotidianas.

Saludos.

Dédalus dijo...

No sólo el poema, también el Spirit... de Dylan, junto a tu comentario sobre estos días, es lo mejor que se te podía ocurrir para regalar a tus amigos visitantes.

Un abrazo, Lobita. ¡Ánimo con todo!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pues si no todo es risa, hay que coger el camino lleguen hasta ellas. Este mundo ya es lo suficientemente jodido para compunjirlo aun mas nosotros.
Saludos

Alatriste dijo...

Rubén Darío sabía lo que decía y te entiendo de maravilla.
A veces el único color que distinguimos en nuestras retinas es el gris.
Mucho ánimo para tu Otoño.
Besos y cuídate.

Adrianófanes dijo...

Hola, muchas gracias por visitar mi espacio, yo ya te he respondido en el post en que te anunciaste.

Veo que allí, en tu tierra, ha comenzado el otoño. Felizmente, aquí es primavera...Pero quiero que sepas que en otoño también hay risas para compartir, :)

Saludos.

Mademoiselle Bohème dijo...

Qué bonito :)